La Asamblea adoptó la Declaración que establece los derechos individuales y colectivos para los 370 millones de nativos en el mundo entero, para la conservación y el fortalecimiento de las identidades culturales propias, enfatizando sus derechos y buscando el desarrollo de acuerdo con sus propias necesidades y aspiraciones.Con un respaldo abrumador hacia la protección de los Derechos Humanos de las comunidades indígenas, la Asamblea adoptó una Declaración que rompe con 25 años de negociaciones contenciosas sobre los derechos de las poblaciones nativas para proteger sus tierras y recursos y para mantener con fuerza y unidad sus culturas y tradiciones.
El recuento de los votos en detalle es el siguiente: 143 votos a favor, 4 en contra (Australia, Canadá, Nueva Zelanda, Estados Unidos), y 11 abstenciones (Azerbaiján, Bangladesh, Bhutan, Burundi, Colombia, Georgia, Kenya, Nigeria, Rusia, Samoa, Ucrania).
El documento de la Declaración sostiene que los indígenas tienen el derecho “del reconocimiento, observancia y fortalecimiento de los tratados”, también prohíbe la discriminación hacia la gente indígena y promueve su completa y efectiva participación en todos los aspectos que les competen.
El Consejo de Derechos Humanos adoptó la Declaración en junio de 2006, aunque tuvo objeciones de parte de algunos Estados Miembros que poseen importantes poblaciones indígenas. La Asamblea postergó la consideración del texto por los países africanos, que objetaron acerca del llamado a la propia determinación y a la definición de indígena.
El representante de Perú introdujo la Declaración de los Derechos de los Indígenas. Antes de la votación tomaron la palabra los representantes de Nueva Zelanda, Rusia, Benin y Colombia.
El representante de Perú, Luis Enrique Chavez Basagoitia, habló ante la Asamblea remarcando que la gente indígena fue por lejos la más vulnerable. Indicó que el proceso comenzó en 1982. Y treinta años más tarde, un texto preliminar se ha suscripto a la antigua Comisión de Derechos Humanos. En 1995 el borrador se ha puesto a cargo de un grupo de la Comisión. Por primera vez los representantes de los indígenas formaron parte en el trabajo del texto, dándole legalidad.
Durante los meses siguientes, se han realizado muchos esfuerzos para encontrar consenso expreso por varios Estados Miembros en el borrador, que fue aprobado por el Consejo de Derechos Humanos. Como resultado de todos estos esfuerzos, se creó una versión revisada, con algunos cambios en el texto. Estos cambios fueron comunicados a los Estados Miembro y los representantes de las poblaciones indígenas. Los cambios no han dejado de determinar la protección de los indígenas y asegurarán la adopción de la Declaración. Con la conclusión de un proceso de 25 años, agradeció al presidente sus esfuerzos en brindar los partes informativos. El texto será la base de nuevas relaciones entre los indígenas, los Estados y la sociedad, que son, en definitiva, con quienes comparten sus vidas.
Después de la votación se dirigieron a la Asamblea los representantes de Argentina, Japón, Chile, Noruega, Bangladesh, Jordania, México, Liechtenstein, República de Corea, Suecia, Tailandia, Brasil, Guyana, Suriname, Irán, India, Myanmar, Namibia, Nepal, Indonesia, Paquistaní, Paraguay, Eslovaquia, Turquía, Filipinas, Nigeria, Cuba, Montenegro y Egipto.
El Ministro del Exterior de Bolivia presentó un estado general de la situación. También tuvieron la palabra los representantes de Portugal, en representación de la Unión Europea, Guatemala, Finlandia, Ecuador, Costa Rica y Francia. El representante de Angola introdujo la resolución en la zona de paz y cooperación del Atlántico Sur.